GABRIEL MARTÍNEZ by Crápula Wines nació en 2008 con una ilusión: contar la historia de Jumilla a través de sus vinos. Basamos nuestro trabajo en viticultura y vinicultura, un equilibrio entre tierra y bodega, nuestra Monastrell vieja, de más de 50 años, da vida a vinos sinceros y auténticos siendo cada vendimia un ritual de cuidado y paciencia.
En GABRIEL MARTÍNEZ BY Crápula Wines no solo elaboramos vino, lo vivimos, lo sentimos y lo compartimos. Cada botella guarda el alma de Jumilla.
La esencia del viñedo:
la Monastrell y el alma de la tierra
La Monastrell es nuestro orgullo, el corazón que late bajo los suelos calizos de Jumilla. Cepas viejas, con más de cincuenta años, que beben sol y silencio a 700 metros de altitud, donde el fruto madura despacio y conserva su alma intacta. Cuidamos cada planta con respeto y ternura escuchando a la tierra antes de tocarla, como antaño.
De ese viñedo vivo nacen uvas pequeñas, intensas, llenas de historia… y un vino que respira verdad, carácter y amor por su origen.
Un vino que nace
del respeto, la paciencia y la tierra
Este vino nace del respeto a la tierra y del cuidado artesanal que solo la vendimia manual puede ofrecer.
Recolectamos cada racimo en su instante perfecto, cuando la Monastrell, junto a Syrah, Garnacha Tintorera y Petit Verdot, muestra todo su carácter. Con maceraciones lentas y manos que aún pisan la uva con mimo, el vino crece sin prisa, al ritmo de la tradición para reposar en barricas de roble francés y americano hasta alcanzar equilibrio y elegancia.
El resultado: un vino con alma, donde la fruta, las flores y la paciencia se funden en pura armonía.